El rincón del diosito lindo

Tema en 'Archivo: varios' iniciado por shivaparvati, 18 Septiembre 2018.

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  1. shivaparvati

    shivaparvati Candidato

    Hola gatas espelujas y admiradoras varias incluidos los bomberos esos, os abro un hilito de literatura con mis cositas, para ke leais, comenteís, me pongaís pingando y esas cosas, pero........
    cuidadin a parka mi sierva a por ahí pa controlaros eh.
    Empiezo por uno breve para no cansar vuestros ojitos

    CUÉNTAME UNA HISTORIA ABUELO

    El hombre se quedó pensativo, miro con ternura a su nieto y con voz llena de emoción le dijo: La mejor historia que puedo contarte, es que vivas la vida, que ella a veces te tratara con dureza y otras con dulzura, pero en ambos casos la vida es tu auténtica madre y por tanto siempre te dejará un resquicio para que seas mejor cada día. Pasaron los años, y el antes niño, ya adulto, volvió a mirar a su abuelo y le dijo: Cuéntame una historia como lo hacías antes abuelo! El anciano le miro con ternura y le dijo: Cuando eras niño te dije que vivieras la vida, ahora que eres un hombre te digo que mires a los ojos a la muerte. Tú puedes creer que es cruel e injusta, pero solo lo es cuando viene de manos de otros seres humanos sin conciencia. La muerte en sí misma es solo el lugar a donde acudimos cuando nuestro cuerpo está ya cansado de vivir. Mírala como a una amiga y no la temas. Teme a los hombres que no sabiendo asumir su propia muerte, ocasionan gratuitamente la de los demás. Cuando terminó de hablar, el anciano recostó la cabeza sobre el respaldo de su sillón y dedicando a su nieto más amado su última sonrisa, expiró.
     
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  2. palutxi

    palutxi Leyenda viviente del foro

    Un buen sistema el tuyo para enviarnos tras el tentempié a las librerías en busca del libro ;)
    Me ha gustado mucho, te hago puente por si queda otro cortito :p, ¡gracias!
     
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  3. belladonna43

    belladonna43 Leyenda viviente del foro

    Hola shivaparvati..no nos conocemos...pero he leído tu historia y me ha gustado mucho...dice tantas cosas con tan pocas líneas y de una manera tan delicada que no he podido por menos que entrar a felicitarte , mis mejores deseos para ti y tus escritos ...gracias por compartirlos con nosotr@s :):)
     
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  4. shivaparvati

    shivaparvati Candidato


    EN MI MEMORIA

    lEn mi memoria están esos días soleados, cuando enlazadas nuestras manos, recorríamos los bellos campos de Vizcaya, aspirando el olor de las flores recién abiertas y los árboles que lucían la verde energía de la recién llegada primavera.
    En mi memoria están los días de lluvia, en que sentados en nuestro salón, leíamos y hablábamos, o simplemente contemplábamos el crepitar de la lluvia contra los cristales. En mi memoria los días que compartíamos, ya fuera después de nuestra jornada de trabajo, ya en los que disfrutábamos de un descanso merecido. Tus caricias, tu mirada, esa nota de complicidad que nos rodeaba, los buenos y malos momentos, las alegrías y los conflictos que siempre surgen entre la gente que sin embargo se ama. En mi memoria, grabado como el perfume de una rosa, está la bondad de tu alma. Ya pasamos el mediodía de nuestra vida y surcamos su atardecer, sólo pido al universo, que tan bien me trató, a pesar de los sinsabores y el sufrimiento, que me hizo el más preciado regalo de mi vida, que fue tu compañía y tu amor, que cuando llegue la hora destinada a mi partida al sueño eterno, pueda aun retener en mi memoria, tu sonrisa, tu mirada y la belleza de tu corazón. Que la eternidad nos siga regalando nuestra mutua compañía amor.
     
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  5. palutxi

    palutxi Leyenda viviente del foro

    Veo ya sin temor que este va a ser un buen hilo...
    me pasa como a tu "prota" estoy muy agradecida de la vida que he tenido, con zancadillas y todo,
    y conservo la esperanza de que siga todo así, porque sin duda aun queda...
    Queda mucho por vivir :p

    Ahora debo partir, pero en cuanto torne a casa sé bien cual será el primer txoko al que acudir

    ¡Gracias de nuevo! :)
     
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  6. tita212

    tita212 Leyenda viviente del foro

    Si mencionas Vizcaya I am in:inlove::inlove::inlove::inlove::inlove:

    Gracias por tus relatos y por traerlos aqui
     
  7. -Alba-

    -Alba- Leyenda viviente del foro

    shiva:) no se si estos relatos son tuyos o de libros:oops: pero me da igual:D
    yo voy a poner algo de mi tierra, tan mal tratada en tiempos lejanos-.- el que no la haya visto todos sus rincones, su naturaleza, sus pueblos y su cultura no sabe lo que se pierde:DxDxD


    Las Hurdes: Buñuel te llamó tierra sin pan, ¿dónde hay pan durante la posguerra?
    Las Hurdes: paraje sin igual, edén por descubrir virgen naturaleza, magia viertes al aire con rimas y leyendas de gente de nobleza, castaños y cerezos adornando tus valles y tus grandiosas sierras, princesa cacereña con un manto de olivos que luce siempre bella.
    Las Hurdes: admiro a tu buena gente, adoro a una noble tierra.


    «Los valles deliciosos del Jerte y del Tiétar, los gastados palacios del Cáceres viejo y de Trujillo, las boscosas umbrías de la sierra de Guadalupe, los solemnes restos romanos de Mérida y Alcántara, los encinares donde la carne porcina crece y se adensa, las anchuras fecundas de Tierra de Barros y la Serena, los campanarios barrocos y las casas encaladas de Badajoz que mira hacia el Sur.

    todo eso y mucho mas es mi tierra:D:inlove:
     
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  8. tita212

    tita212 Leyenda viviente del foro

    Viajamos desde Santander a Caceres de noche, yo siempre habia estado por el Norte, cuando por la manana desperte y vi...... quede enamorada de Extremadura para siempre
     
    A -Alba- le gusta esto.
  9. -Alba-

    -Alba- Leyenda viviente del foro

    :inlove::inlove: me emociona oírte decir eso tita:) con lo que echo yo de menos mi tierra y a la gente que tengo alli:(
     
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  10. tita212

    tita212 Leyenda viviente del foro

    Compre un libro sobre Extremadura de todo eso hace ya mucho tiempo y una de las frases se me quedo clavada no se si la recordare bien, pero era algo asi, "porque somos pardos del color de la tierra" uff poesia pura para mi:inlove:
     
  11. shivaparvati

    shivaparvati Candidato

    Sonde mi libro, que se publico hace unos meses, asi ke son mio si
     
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  12. -Alba-

    -Alba- Leyenda viviente del foro

    eso si es verdad :D yo tengo la piel morena y todo el año un color de bronce monisimo:music:xDxDla mayoria de la gente que conozco de allí son iguales, piel blanca ? como que no:)

    pues son muy bonitos, bien argumentados y me gusta la forma en que lo narras:)
    enhorabuena!!! eres un gran escritor:D
     
  13. shivaparvati

    shivaparvati Candidato

    SENTADO EN NUESTRO SALÓN.

    Corre el mes de noviembre, y el otoño nos depara una oscura sinfonía de colores y sonidos. La oscuridad del verde, acentuada por las oscuras nubes presagio de tempestades; el ruido de la lluvia sobre los cristales de mi ventana; el murmullo del viento arrastrando unas hojas que pugnan por conservar un ápice de vida; el crepitar de los leños en la chimenea, arrojando un vórtice de luz en nuestra umbría sala…

    Y todo ello me devuelve al pasado, a aquel otro otoño en el que conocí una realidad que nunca hubiese querido saber, a aquel otoño en que comprendí cual era la verdadera cara del mal. Me sorprendo a mí mismo hablando con tu recuerdo, con el recuerdo de aquél que fuiste antes de los aciagos sucesos, de las innombrables transformaciones que sufriste ese fatídico otoño.

    15 de Noviembre del año de la Desesperación. Estabas acurrucado frente a la chimenea leyendo esas novelas de terror que tanto te gustaban. No recuerdo el título de la que tenías en la mano, sólo sé que murmurabas entre dientes, que departías con el protagonista, como si de un personaje real se tratara. Me acerqué a ti y te ofrecí con todo mi cariño una taza de ese café que te extasiaba. Recuerdo que apenas me miraste, y sentí ya entonces un gélido escalofrío recorriéndome; no había un motivo aparente, muchas veces te ensimismabas en tu lectura y pasabas horas sin reconocer nada de lo que te rodeaba, pero aquél día me pareció diferente.

    Subí a mi estudio y estuve emborronando una tela durante un rato, hasta que no pude aguantar más, y me presenté en la sala con una taza de humeante y aromático café en mis manos. Estabas contemplando fijamente la chimenea, el libro yacía tirado a tus pies, y en tus ojos brillaban las malévolas llamas de un fuego que se retorcía y modelaba siniestras siluetas en la oscuridad. Pero nada pareció haber ocurrido cuando te volviste hacia mí, con tu encantadora sonrisa, y me diste las gracias. Aquellos días de noviembre fueron como otros muchos, reíamos, paseábamos, discutíamos de filosofía, de política, de cine, de todos aquellos gustos que compartíamos.

    Fue la época en que te obsesionaste con la existencia del diablo. El tiempo vino a darme la razón, aunque quisiera mil veces no haberla tenido. Tus costumbres empezaron a cambiar ante mi sorpresa y disgusto. Quisiste trasladar tu biblioteca al húmedo sótano, años y años abandonado. Te encerrabas allí horas y horas y cada vez era más escaso el tiempo que pasábamos juntos. Aún recuerdo el dolor que me atenazó el día que al bajarte el café recién hecho, encontré la puerta del sótano cerrada con llave. Nunca te lo dije, pero estuve horas llorando, sintiendo mi corazón traspasado por un cuchillo de hielo. Si supieras que pensé en que ya no me querías, en que era el desamor y no otra cosa lo que te apartaba de mí, ¡infeliz!, si hubiese sospechado entonces la verdad igual hubiese sido todo diferente.

    Cuando me dijiste que ibas a construir una puerta de acceso directa al sótano desde el jardín, di por hecho que nuestro amor había sucumbido al paso del tiempo. Me eludías, y sin embargo me desconcertabas; los pocos ratos que aún compartíamos parecías el de siempre, amable, cariñoso…, pero algo se tornaba oscuro en tus ojos, algo que yo no sabía definir, pero que mi corazón percibía. Recuerdo que aquel fue el invierno en que empezaron a desaparecer los gatos del pueblo. Corrieron ríos de tinta en los periódicos, y todos hablaban de vagabundos hambrientos que preparaban festines en el bosque. Tú te reías, –ignorantes, –decías– no saben que es un asunto de demonios, ¡Satanás anda suelto en nuestro apacible mundo!–. Yo entonces te rebatía, te decía que un hombre culto como tú no podía creer en semejantes supercherías, pero te dabas la vuelta y te ibas murmurando para tus adentros cosas que no podía entender.

    Cada día que pasaba te veía con menos frecuencia y cada minuto de mi vida era un erial donde sólo crecían espinos de angustia y dolor. Mi pintura se fue trocando oscura, y vi como los negros y los grises sustituían los alegres colores que habían definido mi estilo. Poco sabía yo que mi mano estaba guiada por las intuiciones de mi espíritu. Entrado el mes de enero, todo el pueblo se convulsionó por la desaparición de aquella niña. Se la buscó por todos los rincones del pueblo, pero nunca hallamos su cuerpo. Ya nadie hablaba de vagabundos, y el miedo sustituyó las otrora alegres miradas de los campesinos. Pareció como si un toque de queda no promulgado se hubiera apoderado del pueblo. Nadie transitaba por los caminos más allá de las ocho de la noche. Todas las puertas estaban cerradas, como si en vez de amigables vecinos, las calles estuvieran infectadas de desalmadas alimañas.

    Aquel fue febrero frío y desapacible. Y aquella fue la peor nevada que mi memoria recuerda. Esta vez no fue una niña, esta vez la criatura que acechaba entre la nieve se llevó a un joven en la flor de su vida. Y fue por la tarde. En la fría tarde del siete de enero, desapareció entre la nieve, se esfumó, sus amigos estaban con él, pero nadie fue capaz de decir una palabra de lo que ocurrió; no vieron nada, no oyeron nada, no sintieron nada. Todo el pueblo sufrió un delirio apocalíptico, todo el pueblo se contagió de tus teorías; la iglesia se llenó de gente ávida de protección sobrenatural. Nadie confiaba en la policía, nadie creía que un agente de la ley pudiera detener al Innombrable, al Maldito, al exiliado de Dios. Las brujas aparecieron como por arte de magia, todo el que mostrara su escepticismo religioso era sospechoso de herejía. Era como si varios siglos de ciencia y razón se esfumaran como por encanto y todo el pueblo se sumergiera en la oscura época de la Inquisición.

    Recuerdo que uno de esos escasos momentos en que te veía, te lo comenté, y tu sonreíste malicioso y me dijiste –te lo advertí, el Maligno existe, está entre nosotros–. Creí que el mundo se había vuelto loco para conmemorar mi locura de amor. Pero la mía era una locura de los sentimientos, no de la razón. Te veía muy poco, y cambiabas a paso agigantados ante mis ojos; que fue de tu mirada alegre, que de tu vitalidad, que pasó con tu bondad y la belleza de tu corazón; parecías el mismo, pero no lo eras, había algo, sutil, imperceptible que sin embargo mi amor por ti detectaba como si estuviese a la vista de todos. No eras el mismo, yo lo sentía, mis cuadros lo sentían.
    Ahora que lo veo todo con el desapasionamiento del correr de los años, me acuerdo de aquella obra de Oscar Wilde; sin saberlo, sin ser consciente de ello, mientras tú te entregabas a secretos innombrables en el fondo del sótano oscuro, yo pintaba en mi iluminado estudio otra versión del Retrato de Dorian Gray. Fue a mediados de febrero cuando se desató la tempestad, la tempestad del cielo y los infiernos. Esta vez no fue una niña, ni un adolescente, esta vez fueron tres los desaparecidos, tres, toda la familia, la mujer, el hombre, su hijo. La trinidad, la trimurti, todo era un símbolo, un sangriento, brutal y desgarrado símbolo que se hundía en las simas del más tenebroso de los infiernos.
    Esta vez, cuando me lo dijeron, los pocos que en el pueblo aún eran capaces de entablar una conversación con alguien, sentí que mi alma gritaba desgarrada, todo giraba a mí alrededor en el convencimiento de que en algún lugar de mi mente estaban escondidas todas las piezas que llevaban a la revelación. Corrí como un loco hacia casa, subí a mi estudio y mis manos, con voluntad propia, se entregaron a una orgía de oscuridades y terror. Fue entonces, cuando terminé aquel abominable cuadro, cuando lo comprendí. Estabas allí retratado en el lienzo, no tu físico, sino tu esencia, la esencia de la maldad; el sueño de la razón engendra monstruos, y tú eras el genuino, el auténtico, el más brutal de los monstruos engendrados jamás por un ser humano.
    No recuerdo muy bien lo que vino después, sé que corrí, no volé, hacia tu sótano; sé que cogí el hacha de partir la leña y destrocé la puerta cerrada, sé qué fui testigo de una obscenidad sin nombre; temblando, con el hacha en la mano te vi, vi a mi amigo, a mi compañero, al ser que había elegido para compartir mi vida, de pie sonriente, ofreciendo a unos torturados y desfigurados padres los mejores manjares del cuerpo de su hijo.
    No sé cómo la locura no se apoderó también de mí. No sé cómo entre tanto sufrimiento y horror no se veló para siempre la luz de mi razón. Sólo sé que te ataque con el hacha, mi única arma, y conseguí reducirte no sin dolor. Sé que logré llamar a la policía y a los médicos, y que luego disfruté de un largo sueño de olvido y reparación. Mucho más tarde, cuando volví a nuestra para entonces pavorosa mansión, descubrí en el sótano de tus orgías sangrientas la novela que te nubló la razón. Tanto beber la sangre imaginaria de un mundo imaginario había desatado en ti lo peor de ti mismo. Te creíste un nuevo vampiro, un nuevo ángel del terror, y el monstruo fue creciendo en tu mente hasta que tomó su control.
    Te lo dije, Satanás no existe como ser aparte en la creación, Satanás está en todos y cada uno de nosotros, es uno de los polos de nuestra dualidad. Y aquí permanezco, sentado en nuestro salón, mirando las llamas de nuestra chimenea y rogando a un dios que igual no existe, para que nunca más en ninguna otra parte se desate el lado oscuro de la humanidad.
    El que camina entre la niebla.
    DEl libro Génesis a dos voces.
     
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  14. otro_bombero

    otro_bombero Conde del foro

    Hola perrangano... calegria encontrarte por aquí :)
    Tu rincón... no está nada mal. Espero nos reserves un pequeño lugar pa refugiarnos... cuando nos vengan mal dás.

    Por cierto, por lo que veo... has empezao despacito, pa no quemar a la "audiencia" ... y cuando no has podío aguantá más... zas... ahí llevais jajajajajaja.
    Sin embargo, me gusta. De hecho, y aunque sea un poco triste decirlo, es lo que más me gusta de este.. "juego" :(

    Saludos, y seguiré entrando a leerte, siempre que me lo permitas.

    Un saludo, pulgoso :)
     
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  15. shivaparvati

    shivaparvati Candidato

    bombeeeeeeeee a mis pezuñasssssssssssssss que alegría la mia pero tu juegas con ventaja que ya te lo leiste juas
     
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  16. -alegred1-Lluna

    -alegred1-Lluna Leyenda viviente del foro

    ¡Que concisión!
    Diría muchas cosas, pero para serlo yo un poco:
    Me ha encantado.
     
  17. shivaparvati

    shivaparvati Candidato

    Abuelo,¿ porqué no se cae la luna?
    Se caen los árboles, cuando ruge el huracán, te caes tú , cuando imprudente corres sin mirar el suelo que yace a tus pies, me caigo yo, con mi andar cansino, se caen las piedras en el alud traidor, se caen las frutas maduras de los áboles que comes con tanta pasión.
    Pero la luna niño, la luna nunca se caerá.
    La luna es el lugar donde descansan los sueños, la luna manda en el mundo de la imaginación, la luna niño es el hogar de la Madre, es la luz que ilumina la oscura noche del alma, es donde calladamente se pulsan las cuerdas de la intuición.
    La luna niño, no se caerá mientras haya un poeta en la tierra, mientras un niño sueñe con apasionantes aventuras, mientras dos corazones ardan en la hoguera del amor!
    ¡Ay niño, el día que la luna se caiga, se caerá también el sol. !
     
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  18. *ana72*

    *ana72* Oráculo omnisapiente

    Shiva feo :inlove::inlove::inlove:
    Me sales por todos lados xDxD, ya te dije que me está encantando tus relatos, los 3 primeros que has puesto por aquí ya lo tenia leídos, pero los he vuelto a leer :music:este último o no he llegado o no estaba, pero igual de bonito y nada poseso que me gusta este hilo :p
    mordisquines pulgoso:inlove:
     
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  19. shivaparvati

    shivaparvati Candidato

    Ana horror ese no esta ke es pal próximo libro ale feucha

    Relatos de terror cotidiano
    Padre Nuestro que estás en los infiernos.


    La primavera de aquel año prometía ser la más hermosa de las últimas décadas. Capullos multicolores brotaban por doquier, y los centenarios árboles reverdecían al son que marcaba la tenue lluvia del atardecer.

    La campiña recibía la suave y armónica música del agua que serpenteaba por la ladera de la montaña, para caer, como un manto celestial por la pequeña cascada que enmarcaba la casa encantada. Recuerdo que cuando éramos niños nos escondíamos en el bosque cercano, osados y temerosos a la vez, espiando el umbral de la casa, esperando cada día que aquellos secretos que encerraba nos fueran revelados, a nosotros, testigos mudos de su abandono. Cuantas veces preguntamos a los mayores por los sucesos ocurridos, y cuantas veces volvíamos cabizbajos sin haber obtenido contestación a nuestro ruego.

    A medida que pasaba el tiempo, y las hojas otoñales cubrían una y otra vez los campos de nuestros padres, el secreto se hacía más pesado, más ominoso y agobiante en nuestras mentes. ¡Infelices!, nuestra inocencia nos llevó a creer que era mejor conocer lo innombrable que consumirse asaltado por la duda. En las noches veraniegas nos reuníamos, alrededor de una hoguera, e imaginábamos mil historias de miedo y terror que tenían como escenario la casa de nuestra obsesión.

    No quiero que nadie se engañe, la casa en si no era temible, es más podía haber sido bonita de estar cuidada y habitada, pero el recuerdo de sus últimos dueños está enterrado en la noche de los tiempo. Sin embargo, a pesar de su aspecto amable y del bellísimo paisaje que la rodeaba, era una casa encantada; esto era algo indiscutible, aseverativo, algo que todo el mundo sabía desde hacía generaciones, algo que los ancianos susurraban en las crudas noches de invierno, algo que conocíamos casi desde la cuna, así como la prohibición no escrita ni expresada de penetrar en su olvidado interior.

    Era la nuestra una civilización amable, y nuestra vida gozosa y sabia. Nunca nadie nos prohibió hacer cosa alguna, pues no había ninguna duda sobre nuestra inteligencia y responsabilidad, por eso la oscura nube que rodeaba el pensamiento de nuestros mayores en el asunto que nos ocupaba, era lo más temible y amenazador que conocíamos. Era la nuestra una vida de juegos y risas, de amistad y alegría, todo lo compartíamos y nadie deseaba nada de ningún otro que no fuera al instante ofrecido y disfrutado. No conocíamos el hambre, la guerra ni el sufrimiento. Nadie nos imponía conocimientos que no quisiéramos obtener, y cuando esto ocurría fluía hacia nosotros todo el pensamiento de los más sabios, para que lo asimiláramos, lo comprendiéramos y aceptáramos aquello que descubríamos cómo propio.

    No quiero cansar con el recuerdo de mi infancia, mi deseo es tan sólo que aquel que lea estas páginas (cosa que espero que nunca ocurra) pueda comprender el violento choque que mi mente sufrió cuando conocí el secreto tan fielmente guardado por mis ancestros; la mente de un niño es demasiado frágil para asimilar tales horrores. Corría aquella primavera del año 3050 de nuestra era y yo estaba en el comienzo de mi adolescencia (¡tan solo contaba 60 primaveras!), cuando decidí aventurarme a desvelar el misterio. Esperé a la noche, recorrí aprisa, ávido y ansioso como estaba, el pequeño bosque, tuve una mirada para las aguas plateadas por la luz de la luna, y haciendo acopio de todo el valor que albergaba mi corazón traspasé el umbral, abrí las puertas del horror. Era para mí tan natural, que nunca pensé lo terrible que podía ser en algunas ocasiones el don de la telepatía.

    Penetré en otro, en un mundo impensable, inimaginado, aquello no tenía nada que ver con los inofensivos duendes y fantasmas de nuestras conversaciones infantiles. Sentí el dolor, lacerante, abrasador que consumió al dueño de aquella casa 4.000 años antes, cuando decidió poner fin a su vida bajo las aguas de la cascada. Lo vi todo, lo sentí todo como propio, observé aquellas imágenes que brotaban de una caja cuadrada; aquellos carros de fuego y dolor que todo lo arrasaban, aquellos carros que aplastaban las casas con sus moradores dentro; aquellas filas de gente atemorizada que salían corriendo de su morada para caer abrasadas por los palos de fuego. Era la primera vez que en mi mente se formaban las palabras “guerra y muerte”. Supe al instante que aquella mujer y aquellos niños aplastados por su propia casa, en un país lejano, en una época remota, eran la única familia del morador de la casa encantada.

    Supe que una vez en aquel país destrozado por el odio y la desesperación había nacido un niño que era a la vez un dios. Salí corriendo de aquel lugar, con el dolor machacando mis entrañas, con la incomprensión asentada por primera vez en mi mente, y con un extraño pensamiento que inundaba todo mi ser: ¡Padre Nuestro que estás en los Infiernos! Nunca volví a ser el mismo. Fui un extraño para mi gente y mis amigos, pues todos podían ver en mis ojos el pozo del dolor y de la angustia, por mucho que yo encerrara en una nube mi pensamiento. Soy ya muy viejo, pronto partiré en las níveas naves que llevan al otro lado de la vida, y mientras materializo en un papel la espina que atravesó mi corazón durante dos centenas de primaveras espero que nunca ningún otro niño de mi especie traspase el umbral que lleva a la locura de aquellos hombres y aquella civilización que el cielo quiso nublar para descanso del entero universo.
     
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  20. *ana72*

    *ana72* Oráculo omnisapiente

    Hola:)
    Shiva no nos pones más relatos :)
    shivita feo :inlove:
     
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